¿Cuándo utilizar tu seguro de auto? 

¿Cuándo utilizar tu seguro de auto?

Al adquirir un auto la mayoría de personas busca proteger su patrimonio y acceder a distintas asistencias. Entre las más comunes son las asistencias legales, médicas y viales, sin embargo, pocos saben de su alcance. Incluso, también es importante saber que hay variantes en el tipo de cobertura si tu auto no sólo es de uso particular. A partir de ello, se podría definir, ¿con qué aseguradora puedes contratar tu seguro en función del uso que le vas a dar a tu auto?

Auto de uso particular

Si tu auto es de uso particular, al contratar un seguro puedes acceder a distintos servicios que podrían ayudarte. Lo anterior sin necesidad de estar involucrado en algún siniestro. Recuerda que, dependiendo la póliza contratada y compañía, los servicios podrían variar.

Como hemos repasado en nuestro blog, las tres pólizas básicas son las de Responsabilidad Civil, Limitada y Amplia. Las cuales por practicidad no ahondaremos en este artículo. Pero te dejaremos los links para su consulta.

Tomando en cuenta lo anterior, te presentamos algunos de los usos que el dueño de un auto particular puede hacer de su seguro:

Envío de Grúa

Aún cuando no sea producto de una colisión, la aseguradora cubrirá los gastos de arrastrar el vehículo averiado o descompuesto hasta un taller cercano. Como opciones, pueden llevarlo a un taller que ya tenga un convenio con la aseguradora. Pero si el cliente lo prefiere, también puede arrastrarlo al de su preferencia. Es importante que leas las condiciones generales de tu seguro, ya que este servicio podría tener un rango de distancia máximo.

Pase de corriente

Como lo hemos mencionado en otros artículos, no hay peor sensación como conductor que dar marcha y el auto no encienda. Si ya comprobaste que la falla radica en que tu batería se descargó, no todo está perdido. Entre las prestaciones que tienes, posiblemente esté contratado el pase de corriente. En ese caso, la aseguradora podrá enviar un vehículo de asistencia para que logres recargar tu batería. Ten en cuenta que si la falla persiste, lo mejor será llevar tu auto con el técnico especializado.

Cambio de neumático

No es un pecado no saber cambiar la llanta de un auto. Aunque la recomendación es tener algún tipo de entrenamiento para este tipo de situaciones. En caso de que necesites ayuda, el asegurado podrá solicitar apoyo para cambiar la llanta ponchada. Sólo recuerda que para ello deberás contar con la llanta de refacción del vehículo.

Envío de gasolina

Si te quedaste a medio camino porque el combustible de tu auto se agotó, tu aseguradora podría asistirte si te quedas sin gasolina. Dependiendo la póliza contratada, podrías tener la opción del apoyo de vehículo de asistencia con aproximadamente 5 litros de gasolina. Sin embargo, debes tener en cuenta que el costo de la gasolina correrá a cargo del asegurado. Además, recuerda, sólo se te proporcionará gasolina suficiente para que el vehículo encienda y te traslades a la gasolinera más cercana.

Auto de uso comercial

Para hacerlo más explícito, las pólizas para coches de uso comercial son distintas a las de uso particular en cuanto a coberturas. Por un lado, este tipo de seguros tienen un triple uso. Proteger la unidad ante casi cualquier siniestro. También salvaguardan la integridad del conductor y pasajeros. Además, bajo ciertas especificaciones, la carga o mercancía que se traslada.

Para hacerlo más gráfico, retomamos algunos conceptos aplicables a este tipo de seguros. Si bien algunos son similares a los autos de uso particular, como la cobertura en Responsabilidad Civil, sí existen otras diferencias.

Daños Materiales

En términos generales cubren los daños ocasionados al vehículo, provenientes de algún siniestro. También se incluyen los causados por fenómenos naturales. Además, la cobertura se extiende a golpes o cualquier consecuencia física en el coche debido a actos de personas que tomen parte en huelgas y disturbios durante la transportación.

A diferencia de los autos particulares, al usar un seguro de auto comercial es muy probable que algunas aseguradoras amparen el pago, reposición, colocación de cristales y contemplan los daños a adaptaciones, conversiones y equipo especial instalado en el vehículo asegurado.

Robo Total y Parcial

La indemnización por el robo de la unidad está cubierta. La variable que hace la diferencia a la de un auto particular es, según la compañía, el pago por día. Se trata de un monto diario establecido explícitamente en la póliza, el cual se pagará por cada uno de los días que transcurran hasta la fecha en que sea indemnizado en su totalidad el auto asegurado.

Protección legal

Similar al uso de un auto particular, la aseguradora gestionará los trámites legales provenientes de un siniestro. Desde el deslinde de responsabilidad, hasta gestionar la libertad del conductor y rescate del auto. Incluso, si lo amerita, dará asesoría de un abogado especializado en el ramo en caso de un juicio civil.

Gastos Médicos

Al igual que en caso de los particulares, los gastos médicos cubren a los ocupantes del vehículo como los generados por hospitalización, servicio de ambulancia, atención médica, medicamentos y gastos funerarios.

Asistencia Vial y en Viajes

Además del servicio de remolcado al que podría acceder. Si el vehículo sufre alguna avería en un viaje largo, la compañía aseguradora podría ofrecer el traslado de los ocupantes al destino planeado. Incluso, el arrendamiento de un automóvil para continuar el viaje. Esta cobertura también contempla hospedaje para los pasajeros y conductor en caso de que el vehículo requiera ser reparado.

Tips para el buen uso de tu seguro de auto

Ya conocimos dos de los principales usos de autos y por lo tanto de las diferencias que van implícitas. Ahora compartiremos algunos de los puntos cruciales para que puedas hacer buen uso de tu seguro.

Conocer la póliza

La principal recomendación para cualquier propietario o responsable de un auto asegurado es conocer la póliza a detalle. De esta manera se podrá entender qué cosas están cubiertas y qué no. Incluso, evitarías confusiones, por ejemplo, entre una cobertura de daños materiales a la de robo total. También si cuentas con alguna restricción en el uso de los distintos servicios que tienes incluido, como en el servicio de grúa.

Exclusiones

Existen exclusiones generales en la mayoría de compañías aseguradoras. Recuerda que cada aseguradora tiene las suyas en particular. Por lo tanto, conocer cuándo estás o no cubierto por tu seguro también te llevará a acentuar algunas precauciones a la hora de estar al volante.

Documentos vigentes

Existen documentos que deben permanecer en resguardo, como la factura del auto. Pero hay otros que siempre debes tener a la mano. Por ejemplo, la tarjeta de circulación y la póliza de seguro. Además, debes cargar con tu licencia de manejo vigente. Recuerda que en caso de un siniestro, la mayoría de aseguradoras requerirán datos para identificar el producto contratado y al mismo conductor.

Beneficios adicionales

Debido a la alta competencia en el mercado de los seguros de auto, existen distintos servicios adicionales que las compañías ofrecen a sus usuarios. Entre ellos coberturas adicionales incluidas, como en llantas, rines o autopartes. Incluso auto sustituto si tu unidad se quedara en el taller tras un siniestro. O simplemente el lanzamiento de aplicaciones móviles que podrían auxiliarte en caso de un siniestro. Conocer y hacer uso de estos “extras” podrían darte una experiencia más grata al usar tu seguro.

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