Descubre si tienes que cambiar tus llantas con este sencillo test

Descubre si tienes que cambiar tus llantas con este sencillo test

Los neumáticos son de las autopartes que se someten a más desgaste, pero también son cruciales para viajar con seguridad.

Su vida útil depende de la manera en la que conduces tu auto.

¿Sabes cuál es la presión correcta a la que deben ser inflados? ¿Pasas topes sin frenar lo suficiente? ¿Cruzas sobre los baches en lugar de esquivarlos? ¿Golpeas continuamente las banquetas al estacionarte?

Todos estos factores y otros más pueden provocar un desgaste prematuro que termine con la vida de tus llantas.

Pero además, aumentas el riesgo de un accidente, pues el desgastarlas inadecuadamente limita su diseño de seguridad.

Veamos algunas consideraciones básicas sobre el funcionamiento de los neumáticos, presentado por el fabricante francés, Michelin:

¿Sabes el tiempo promedio de vida de un neumático?

No se puede establecer exactamente la vida de un neumático debido a que depende de factores variables como: kilometraje, diseño, hábitos del conductor, clima, condiciones del camino y cuidados del chofer.

Normalmente la vida de un neumático es de 10 años, bajo condiciones de desgaste estándar.

A partir de los cinco años deben someterse a revisión especializada por un experto, de manera anual.

Esta misma condición aplica para llantas de repuesto.

Sin importar las condiciones de desgaste de una llanta, el fabricante recomienda no mantenerlos en uso, después de una década, debido a que el material pierde sus propiedades óptimas de funcionamiento.

Sin embargo, un cuidado apropiado puede favorecer que las llantas cumplan adecuadamente este periodo de tiempo.

Principalmente debes poner atención en: la presión de aire, el desgaste de la banda de rodadura y la alineación del volante, someterlo a temperaturas extremas tanto de calor como de frío, agregarle sustancias químicas abrasivas como aceite, grasa o solventes, someterlo a radiación solar intensa u ozono.

Para conocer la fecha de fabricación de tus neumáticos, busca el número DOT en el flanco exterior del neumático.

Con esto sabrás si ya es momento de reemplazarlos por tiempo, aunque su desgaste indique que todavía tienen vida útil.

¿Sabes cómo se debe reemplazar un neumático desgastado?

Las llantas se deben cambiar por pares, nunca individualmente.

El desgaste de los neumáticos no es parejo, las partes del auto donde se recarga el peso, son las que más resienten la fricción con el pavimento y, en consecuencia, se deterioran más rápido.

Así, si normalmente viajan una o dos personas en el auto, las llantas delanteras soportan más peso que las traseras.

Cuando una llanta está más desgastada que las demás, busca una en condiciones similares y reemplaza el par completo.

Si cambias una sola llanta, su banda de rodamiento se gastará más rápido que su par y podrías reducir su vida útil.

En caso que tus cuatro llantas sean nuevas y tengan un buen margen de durabilidad por delante, rótalas, ya sea de izquierda a derecha o de adelante y hacia atrás.

Con esto garantizas que el desgaste de las cuatro piezas sea parejo y entre todas, duren más tiempo.

De lo contrario, te acabarás un par y el otro tendrá un tiempo más de funcionamiento por delante.

¿Aprovechas al máximo la vida de tus llantas?

Los neumáticos están diseñados para que la parte que se mueve sobre la superficie resista mejor la fricción.

Sin embargo, las caras laterales son más delgadas.

Si cambias tus llantas, pero no alineas correctamente el volante, puedes provocar que una parte de la cara lateral se desgaste contra la superficie, lo que ocasionará un deterioro súbito y prematuro.

Esto menguaría el tiempo que tenías contemplado para que tu inversión rindiera frutos y tendrías que comprar una llanta nueva.

¿Gastas tus llantas innecesariamente?

Hoy en día, comprar neumáticos no es una inversión barata, por lo que si piensas que puedes darte el lujo de no rotarlas, darles mantenimiento o tenerlas correctamente infladas, te durarán menos.

Lo mismo si te gusta exceder el límite de carga del vehículo, pues fueron diseñadas para sostener cierta cantidad de peso.

Las condiciones climáticas adversas: lluvia, nieve, hielo, luz solar intensa y calor excesivo afectan vida y desempeño de las llantas.

Si bien en México es muy extraño conducir en nieve, el pavimento mojado provoca falta de adherencia al pavimento.

Sin embargo, el frío extremo o la nieve pueden endurecer el caucho y generar cuarteaduras en las llantas.

Cuando las llantas están muy gastadas, puedes perder el control del coche o derrapar.

Mientras que aceites, grasas o solventes pueden desgastar el neumático y provocar que se escape el aire.

¿Conduces cuidando tus llantas?

Factores como conducir a alta velocidad, arrancones bruscos y frenar repentinamente pueden desgastar de más las llantas.

Lo mismo conducir por caminos en malas condiciones. Los baches son un importante verdugo para las llantas.

Lo mejor para prevenir evitar estos casos es reducir la velocidad para esquivar obstáculos y frenadas repentinas.

Otro factor de riesgo es usar neumáticos de diferentes propiedades o tamaños en la misma línea.

Esto cambia la capacidad de resistencia del material de la llanta y podría afectar el funcionamiento de otras piezas mecánicas.

Las líneas que tiene una llanta en la banda de rodamiento se denominan “dibujos”. Estas líneas permiten un mayor contacto con la superficie ante condiciones de lluvia. Si este dibujo se gasta, la llanta pierde adherencia y es más fácil que pierda el control.

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¿Conoces las señales que tus neumáticos tienen para avisarte que necesitan ser reemplazados?

Las evidencias físicas de una llanta que te indican que debes cambiarla son:

  • Cuando la banda de rodadura está degastada. Para saber esto, mete una uña en el dibujo y si éste queda muy cerca de la superficie, es señal de desgaste, pues se han superado los niveles de profundidad recomendados (más de 6 milímetros).
  • Verifica si el desgaste es igual en toda la banda de rodamiento. Este tipo de desgaste se origina por no tener alineado el volante con las ruedas.
  • Si la llanta pierde presión constantemente. Esto es señal de que algún objeto (clavos varillas, astillas, vidrios) está incrustado. Es necesario acudir con un especialista  que encuentre el daño y revise si se puede colocar un parche protector.
  • Daños al “pivote”. Aquí se inyecta aire a la llanta. Si tiene fallas, el aire escapa y debes sustituirlo.
  • Daños en las caras laterales de la llanta. Cuando el neumático se daña en esta parte, que es más delgada que la banda de rodamiento, puede quedar inservible. Hay algunos mecanismos para repararlos, pero deberás cerciorarte que pueda ser reparado o de lo contrario, deberás reemplazarlo. Las llantas normalmente se dañan en esta parte al pasar por baches profundos o chocar fuertemente contra la banqueta.

La sensación de tu auto al manejar también te avisa de un problema

Si el auto tiene problemas para moverse hacia algún lado o no responde a la velocidad que quieres imprimirle, probablemente hay daños en los neumáticos.

Otra señal es que el auto vibre al acelerar o de inmediato pierda velocidad.

Si éste es el caso, no ruedes la llanta desinflada, trata de orillarte lo más pronto posible y coloca la llanta de refacción.

¿Sabes cambiar una llanta?

Si en tu vida has cambiado una llanta, recuerda que tu seguro de auto puede prestarte este servicio de manera gratuita.

El cambio de llantas es parte de la asistencia vial de tu póliza y además incluye otros servicios como: carga de batería, cerrajero, arrastre de grúa o envío de gasolina.

Para solicitarlo, sólo debes llamar al número de atención de siniestros, dar tu número de póliza, las características de tu vehículo y el lugar donde te encuentras.

El agente que te atienda te dará un número de reporte, te solicitará tu número celular para contactarte posteriormente y te dirá el tiempo estimado que tardará en llegar un agente para atenderte.

Si quieres conocer las coberturas completas de una póliza de auto, puedes revisar el blog de ARCA, donde tenemos una gran cantidad de consejos de seguridad al manejar, así como explicaciones y comparativos detallados sobre las aseguradoras que venden pólizas de auto.

¿Qué debo revisar en un neumático para viajes largos?

Antes de salir a carretera, realiza una inspección básica a la presión de tus llantas.

Esta viene dibujada en la cara lateral de la llanta, pero procura solicitarla desde el mismo momento de comprarlos.

Recuerda que al circular en carretera, aumenta la temperatura de la llanta por la fricción continua y las temperaturas externas.

Si la llanta no tiene la presión correcta puede desinflarse más rápidamente. Si tienen demasiado aire, también es un riesgo, pues puede explotar por la alta presión.

Te recomendamos que verifiques la presión de las llantas de manera constante, pues pierden algo de aire de manera normal.

Si aparecen chipotes en los costados de la llanta, es otra señal de atención.

Estas protuberancias indican que las fibras internas de la llanta se rompieron y la presión interior es desigual.

Si tienes una llanta con chipote y le das un golpe fuerte, por ejemplo contra un bache, podría explotar.

Conclusión

Por un tema de seguridad, lo mejor que puedes hacer es tener tu auto en buenas condiciones.

Sin embargo, hay veces que factores fuera de nuestro control pueden provocar un inconveniente en el camino.

Estos percances pueden ser desde golpes leves hasta accidentes graves.

Para eso existe el seguro de auto. Si no sabes cuál es la mejor opción para ti, puedes acercarte a ARCA, donde te ayudamos a comparar opciones de diferentes aseguradoras. Nuestro proceso de cotización es muy sencillo y confidencial. Además nuestras propuestas siempre tienen atractivos descuentos. Acércate con nosotros.

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